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UNAM examen de admisión: crisis bajo rectorado de Leonardo Lomelí golpea a miles de aspirantes

  • Foto del escritor: LUIS ROCHA / Noticias
    LUIS ROCHA / Noticias
  • hace 1 día
  • 4 min de lectura
  • La UNAM enfrenta una crisis de confianza en su proceso de ingreso a licenciatura 2026, luego de que el rector Leonardo Lomelí Vanegas instalara una Comisión Técnica para revisar el procedimiento del examen y los resultados del Concurso de Selección de Ingreso a Licenciatura.




De acuerdo con el boletín universitario, Lomelí entregó a la Comisión el informe técnico elaborado por las áreas responsables del proceso de ingreso y pidió a sus integrantes actuar con absoluta libertad para solicitar información adicional.


Además de convocar a funcionarios involucrados y revisar los procedimientos aplicados. El mensaje busca transmitir apertura. Pero también confirma la gravedad del problema.


  • Si la máxima casa de estudios necesita instalar una Comisión Técnica para revisar su examen de admisión, es porque la certeza del proceso quedó dañada.


  • Y cuando la certeza se rompe, los más afectados son miles de jóvenes que estudiaron, se prepararon y confiaron en que el ingreso a la UNAM se definiría bajo reglas limpias.




Leonardo Lomelí instala Comisión Técnica en medio de crisis


El rector Leonardo Lomelí afirmó que todas las opciones están sobre la mesa y que ninguna está descartada, pues la Universidad busca esclarecer qué ocurrió, explicar a la sociedad lo sucedido y garantizar el acceso a los aspirantes a la educación superior.


Esa declaración es relevante.


  • Pero también abre una pregunta incómoda:

    ¿Por qué la UNAM llegó a un punto donde debe revisar su propio examen de admisión para explicar qué pasó y por qué pasó?


La instalación de una comisión puede ser necesaria, pero no borra la falla de origen.

Al contrario, la confirma.



La UNAM debe defender a los aspirantes honestos


El propio rector reconoció que no se puede permitir que el acceso a la Universidad se vea afectado por aspirantes que pudieron tener algún tipo de ayuda, en perjuicio de quienes estudiaron y se prepararon.


  • Si algunos aspirantes tuvieron ayuda indebida, entonces el daño no es menor. El daño es contra quienes jugaron limpio. Contra quienes dedicaron meses de estudio. Contra familias que invirtieron tiempo, dinero y esperanza.


El daño es contra jóvenes que ven en la UNAM una oportunidad real de movilidad social. La Universidad no solo debe revisar un examen. Debe defender a quienes cumplieron las reglas.



La crisis no se resuelve con una comisión


La Comisión Técnica puede revisar documentos, pedir informes y convocar funcionarios.

Pero la crisis de confianza exige algo más: resultados claros, tiempos definidos y consecuencias.


  • Los aspirantes necesitan saber si el examen será validado, si habrá revisión individual, si se repetirán pruebas, si se modificarán resultados o si habrá sanciones contra quienes hayan vulnerado el proceso.


  • La UNAM no puede dejar a miles de jóvenes atrapados en la incertidumbre.


La educación superior no puede quedar suspendida entre comunicados, investigaciones y promesas de esclarecimiento.



El rectorado de Leonardo Lomelí queda bajo presión


  • Leonardo Lomelí intenta responder institucionalmente a la crisis, pero su rectorado queda inevitablemente bajo presión.


  • No basta con decir que la Comisión tendrá libertad. No basta con pedir resultados en los próximos días.


No basta con afirmar que la UNAM estará del lado de quienes se prepararon. La máxima casa de estudios debe demostrarlo. Y debe hacerlo con transparencia.


Porque el problema no es solo administrativo. Es ético. Es académico. Es social. Es institucional.



El acceso a la UNAM no puede quedar bajo sospecha


El examen de admisión a la UNAM representa una de las puertas más importantes de acceso a la educación superior en México.


  • Si el ingreso a licenciatura queda bajo sospecha, se afecta la confianza de los aspirantes, de sus familias y de la sociedad.


  • La UNAM puede tener prestigio histórico, pero el prestigio no exime de rendir cuentas.

    Al contrario: obliga más.



La verdadera prueba es la transparencia


La Universidad aseguró que quiere esclarecer lo ocurrido y explicar de manera clara qué pasó y por qué pasó. Ese debe ser el compromiso mínimo.


  • La Comisión Técnica debe informar con precisión qué revisó, qué encontró, qué falló, quiénes participaron, qué responsabilidades existen y qué medidas se tomarán para que una situación así no vuelva a repetirse.


Porque la autonomía universitaria no puede ser sinónimo de opacidad.


Debe ser sinónimo de responsabilidad.



Miles de jóvenes esperan una respuesta


El rector Leonardo Lomelí pidió resultados en los próximos días para establecer una ruta y dar certidumbre a miles de jóvenes aspirantes.


  • Ese es el punto más urgente. La UNAM no puede convertir la espera en castigo. Los aspirantes honestos no deben pagar por la falta de controles, por posibles trampas o por errores institucionales.


Cada día sin claridad aumenta la angustia de quienes no saben si su lugar, su resultado o su futuro académico está en riesgo.



UNAM examen de admisión: una crisis que exige respuestas


  • La instalación de la Comisión Técnica es apenas el primer paso. Pero la UNAM necesita ir más lejos. Necesita explicar. Necesita corregir. Necesita sancionar, si corresponde.


  • Necesita proteger a quienes actuaron con honestidad. Y necesita recuperar la confianza en su proceso de ingreso. Leonardo Lomelí no puede conformarse con administrar la crisis.


Está en juego la credibilidad de la máxima casa de estudios y el derecho de miles de jóvenes a competir en condiciones de igualdad por un lugar en la educación superior.

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