S&P pone a México en perspectiva negativa: el golpe que puede llegar al bolsillo de las familias
- LUIS ROCHA / Noticias

- hace 7 horas
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✍️ EDITORIAL

La perspectiva negativa de S&P Global Ratings para México no es un tecnicismo lejano: es una advertencia de que el país está perdiendo margen financiero.
La calificadora mantuvo la nota soberana, pero cambió la perspectiva de estable a negativa por bajo crecimiento, deuda al alza, presión fiscal y el peso que representan empresas como Pemex y CFE para las finanzas públicas.
En palabras simples: México está gastando mucho, creciendo poco y pagando cada vez más por sostener sus compromisos.
Para los mexicanos de a pie, esto puede traducirse en una vida más cara y con menos oportunidades.
Si el país se percibe más riesgoso, el gobierno y las empresas pueden enfrentar créditos más caros; eso termina presionando inversión, empleo, obras públicas, servicios y programas.
También puede generar nerviosismo en el peso, encarecer importaciones y complicar el control de precios. No significa que mañana todo colapse, pero sí que el bolsillo familiar queda más expuesto si el gobierno no corrige el rumbo.
El problema de fondo es que la economía mexicana llega débil a un momento delicado.
S&P proyecta que el déficit del gobierno podría subir a 4.8% del PIB en 2026, mientras la deuda neta pasaría de 49% del PIB en 2025 a cerca de 54% en 2029 si no hay ajustes suficientes.
A eso se suma que S&P también revisó a negativa la perspectiva de Pemex y CFE, reflejando la presión que estas empresas ejercen sobre el gobierno.
La lectura política es dura: cuando una calificadora enciende focos amarillos, el mensaje no es para los mercados solamente; también es para las familias.
Menos confianza significa menos inversión; menos inversión significa menos empleo; menos empleo significa más presión para quienes ya viven al día.
México necesita estabilidad, crecimiento y disciplina fiscal, no discursos triunfalistas para tapar una economía que empieza a crujir.



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