Día de Muertos en México: ¿qué dice La Biblia sobre recordar y venerar a los difuntos?

El cariño por quienes murieron merece respeto. Pero, desde una lectura cristiana de las Escrituras, recordar a una persona y buscar contacto espiritual con ella son prácticas distintas.
Editorial |

El Día de Muertos plantea una pregunta que también merece espacio en la conversación pública: ¿toda práctica arraigada en una tradición es compatible con la fe que profesamos?
Para quien reconoce en La Biblia una autoridad espiritual, la respuesta exige examinar el significado de sus actos.
Recordar una enseñanza familiar, conservar una fotografía o llorar una ausencia no implica necesariamente atribuir a los difuntos la capacidad de regresar.
Que los muertos sean venerados no tiene sentido bíblico.
¿Qué dice la Biblia sobre consultar a los muertos?
Deuteronomio 18:10–12 prohíbe expresamente consultar a los muertos, junto con otras prácticas de adivinación.
Levítico 19:31 rechaza acudir a médiums, mientras Isaías 8:19 cuestiona que un pueblo busque respuestas entre los fallecidos en lugar de acudir a Dios.
El relato de Saúl y la médium de Endor, en 1 Samuel 28, tampoco presenta aquella consulta como un modelo espiritual.
Estos pasajes ofrecen una base clara para cuestionar cualquier práctica que pretenda obtener mensajes, orientación o conocimiento mediante la consulta a los difuntos.
La crítica bíblica también alcanza la participación en otros cultos.
El Salmo 106:28–29 reprueba los sacrificios vinculados a Baal Peor; en 1 Corintios 10:14–22, Pablo advierte contra la idolatría.
Recordar a los difuntos, pero invocarlos ni idolatrarlos
La Biblia también da espacio al dolor y al afecto.
David lamentó la muerte de Saúl y Jonatán; Jesús lloró ante la muerte de Lázaro.
En 1 Tesalonicenses 4:13–18 Pablo ofrece consuelo.
La fe no exige borrar la memoria de quienes amamos.
La cuestión espiritual aparece cuando el recuerdo se convierte en una obsesión por contactarlos o pensar que tienen poderes sobrenaturales.
Conservar recuerdos y enseñanzas positivas de quienes se adelantaron en el camino
La Biblia exige solo adoración a Dios, y guardar sus mandamientos, los cuales incluyen la no adoración o veneración hacia los muertos.
Sin embargo, también hay una situación humana: lloramos, recordamos y sentimos nostalgia por nuestros seres queridos fallecidos.
El dolor por la persona que ya no está con nosotros, es comprensible. Pero un gran homenaje sería no traicionar los principios que nos heredaron.
Lo que nos queda es seguir adelante, tomando los recuerdos y las enseñanzas positivas, como una de nuestras principales fortalezas.



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