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Claudia Sheinbaum se contradice: acusa injerencia de Estados Unidos y luego exonera a Donald Trump

  • Foto del escritor: LUIS ROCHA / Noticias
    LUIS ROCHA / Noticias
  • 1 jun
  • 2 min de lectura

✍️ EDITORIAL


  • La presidenta Claudia Sheinbaum volvió a caer en una contradicción política. Ayer, durante su mensaje público, acusó una posible injerencia de Estados Unidos en México por el caso de Rubén Rocha Moya.

  • Sin embargo, en su conferencia mañanera de este lunes 1 de junio, decidió matizar el señalamiento y prácticamente exoneró a Donald Trump, al afirmar que no cree que el presidente estadounidense encabece esa ofensiva.




El problema no es menor.


Si Sheinbaum acusa a Estados Unidos de intentar intervenir en la política mexicana, pero al día siguiente libera de responsabilidad al jefe del gobierno estadounidense, entonces la pregunta es inevitable: ¿contra quién va realmente su acusación?



Sheinbaum se contradice con Estados Unidos


De acuerdo con reportes periodísticos, Sheinbaum elevó el tono contra Estados Unidos durante su acto político y habló de posibles intentos de intervención relacionados con el caso Rocha Moya y las elecciones de 2027.


Sin embargo, después moderó su postura y evitó incluir directamente a Donald Trump.


El cambio de tono revela un problema de fondo: Palacio Nacional lanza acusaciones fuertes cuando necesita cerrar filas políticamente, pero después retrocede cuando el costo diplomático puede crecer.



El caso Rocha Moya incomoda a Palacio Nacional


La contradicción nace del mismo punto: Rubén Rocha Moya.


La presión de Estados Unidos contra exfuncionarios y políticos sinaloenses ha colocado a Morena en una crisis difícil de controlar. Incluso se reportó que Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad estatal, compareció en Nueva York.


Sheinbaum intenta convertir el caso en una defensa de la soberanía nacional, pero al mismo tiempo evita romper con Trump. Esa doble postura deja a su gobierno en una posición incómoda: denuncia injerencia, pero cuida la relación con quien encabeza el país al que acusa.



Discurso duro, cálculo político


Claudia Sheinbaum puede hablar de soberanía, de patria y de no intervención. Pero si al día siguiente tiene que aclarar que Donald Trump no está detrás de la ofensiva, entonces su discurso queda como una maniobra política más que como una posición de Estado.


La contradicción es clara: cuando necesita aplausos, acusa injerencia; cuando enfrenta la realidad diplomática, exonera a Trump.


Y en medio queda México, atrapado entre el discurso incendiario de Palacio Nacional y el intento de proteger a Morena del caso Rocha Moya.





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