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Carlos Loret de Mola desafía a Claudia Sheinbaum: “no nos va a doblar”

Foto del escritor: LUIS ROCHA / Noticias
LUIS ROCHA / Noticias
8 ago
3 min de lectura
  • Latinus fijó una postura frontal contra el gobierno de Claudia Sheinbaum al acusar que la propuesta de lineamientos para la protección de los derechos de las audiencias no representa una defensa de la ciudadanía, sino un intento de control, censura y castigo contra medios críticos.


Carlos Loret y Claudia Sheinbaum / Luis Rocha Noticias
Carlos Loret y Claudia Sheinbaum / Luis Rocha Noticias


En un posicionamiento público fechado el 7 de agosto de 2026, el medio sostuvo que desde la llegada de Sheinbaum al poder se ha dejado claro que al gobierno no le gusta la libertad de expresión, la crítica ni la diferencia de opinión.


  • La acusación es fuerte.


  • Pero también revela el fondo del debate: ¿el gobierno busca proteger a las audiencias o disciplinar a los medios que no se alinean con el poder?



Latinus advierte riesgo de censura


Latinus señaló que la propuesta de lineamientos evoca mecanismos de censura aplicados en otros países, donde figuras encargadas de defender a las audiencias terminaron funcionando como herramientas para sancionar medios bajo el criterio del gobierno.


  • Latinus acusa que estos lineamientos podrían abrir la puerta a un modelo de control de contenidos, castigo a voces críticas y vigilancia sobre quienes no sigan los designios del régimen en turno.


  • Ese es el punto más delicado.


Porque la libertad de expresión no puede quedar sujeta al gusto político del gobierno.

Y mucho menos a una autoridad que pueda decidir qué crítica es válida, qué contenido incomoda y qué medio debe ser sancionado.



Carlos Loret responde: “No nos va a doblar”


  • Carlos Loret de Mola también respondió con un mensaje directo, al señalar que tienen claro de qué se trata esta embestida y contra quiénes va dirigida.


  • “No nos va a doblar, a someter ni a domesticar. Seguiremos investigando. Seguiremos haciendo periodismo”, escribió.


La frase resume la confrontación entre el poder y una prensa que se asume crítica.




Derechos de las audiencias o control político


Proteger a las audiencias puede sonar noble.


Pero el problema aparece cuando esa protección se convierte en pretexto para administrar la conversación pública.


  • Una audiencia crítica no necesita un gobierno que le diga qué puede ver, escuchar o leer. Necesita pluralidad. Necesita contraste. Necesita medios libres.


  • Los mexicanos necesitan información incómoda. Necesita investigar al poder, sobre todo al poder corrupto, y no rendirle pleitesía.


Latinus lo plantea con crudeza: el gobierno no estaría buscando audiencias críticas, sino audiencias reguladas. Y esa diferencia es enorme.



El poder contra la crítica


Toda democracia necesita medios que incomoden.


  • Un medio que investiga al gobierno no es enemigo del país. Un periodista que cuestiona a la presidenta no es adversario de la nación.


  • Una plataforma crítica no es una amenaza para la democracia. La amenaza aparece cuando el poder decide que la crítica debe ser corregida, castigada o domesticada.


Porque la censura moderna rara vez se presenta diciendo “vamos a censurar”. Se disfraza de regulación. Se presenta como protección. Se justifica como orden.



Claudia Sheinbaum frente a la libertad de expresión


Claudia Sheinbaum insiste en que no se trata de censura.


Pero la desconfianza crece cuando periodistas, medios, opositores y organizaciones advierten que estos lineamientos podrían convertirse en un instrumento para controlar contenidos.


  • Un gobierno seguro de sí mismo no teme a la crítica. Un gobierno democrático no necesita domesticar periodistas. Un gobierno fuerte no persigue voces incómodas.


  • Las enfrenta con datos, transparencia y rendición de cuentas.



El periodismo no se domestica


El posicionamiento de Latinus y el mensaje de Carlos Loret colocan una línea clara: el periodismo crítico no está obligado a gustarle al gobierno.


La función del periodismo crítico no es agradar al poder. Su función es investigar. Preguntar. Molestar. Revelar. Cuestionar. Exhibir lo que el poder quiere mantener oculto.


  • Cuando el poder quiere decidir qué puede decir la prensa, la libertad empieza a retroceder.


  • Cuando la prensa responde que no será doblada, sometida ni domesticada, la democracia todavía tiene una defensa viva.

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