2 de octubre de 1968: Marcelino García Barragán, Omar García Harfuch y Claudia Sheinbaum

Marcelino García Barragán encabezaba la Defensa Nacional durante la matanza de Tlatelolco.
Su parentesco con Omar García Harfuch no transmite responsabilidades, pero su papel merece formar parte de la memoria que impulse Claudia Sheinbaum.
Editorial |

Marcelino García Barragán y la represión de 1968
A 58 años de la matanza del 2 de octubre de 1968, recordar a las víctimas exige hablar de quienes dirigían las instituciones involucradas en la represión.
Marcelino García Barragán era secretario de la Defensa Nacional durante el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz y estaba al frente del Ejército.
Su papel debe examinarse dentro de esa estructura de poder, sin reducir lo ocurrido a un solo nombre.
El archivo de la UNAM conserva sus declaraciones
Una ficha del Archivo Histórico de la UNAM recoge material de la revista Alarma, publicado el 16 de octubre de 1968, donde García Barragán justificó la actuación del Ejército para “imponer la paz pública”.
El registro conserva una explicación del entonces secretario de la Defensa; no constituye una conclusión judicial de la Universidad.
Hoy permite confrontar el discurso oficial de aquella época con la violencia ejercida contra estudiantes y civiles.
Omar García Harfuch no hereda responsabilidades
García Barragán fue abuelo de #OmarGarcíaHarfuch, actual secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno de #ClaudiaSheinbaum.
Ese parentesco es un dato biográfico, no una prueba contra el funcionario. Harfuch debe ser evaluado por sus propias decisiones y resultados.
Explicar la actuación de su abuelo tampoco requiere convertir la conmemoración en un homenaje al nieto: ambos asuntos merecen un tratamiento independiente.
Claudia Sheinbaum sí reconoció el crimen de Estado
La crítica debe reconocer los hechos: el 2 de octubre de 2024, Sheinbaum firmó un acuerdo mediante el cual el Estado mexicano reconoció políticamente la violencia gubernamental de 1968 como un crimen de lesa humanidad y ofreció una disculpa pública.
Por ello, sería incorrecto afirmar que su gobierno no ha reconocido la matanza.
La responsabilidad de Díaz Ordaz no agota la explicación
Este viernes 2 de octubre de 2026, la presidenta volvió a condenar la represión y destacó la responsabilidad de Gustavo Díaz Ordaz.
Ese señalamiento es fundamental, pero una explicación histórica completa debe abordar también la actuación de los mandos militares y de las demás instituciones involucradas.
Desde esta perspectiva editorial, García Barragán merece un lugar explícito en esa discusión por el cargo que ocupaba y las declaraciones que dejó.
Una memoria pública que explique las responsabilidades
La pregunta para Sheinbaum es concreta: ¿cómo garantizar que la memoria del 2 de octubre explique a todos los principales responsables políticos y militares?
No hay evidencia presentada aquí para atribuirle un silencio deliberado destinado a proteger a Omar García Harfuch.
Sí hay razones para exigir documentos accesibles, explicaciones rigurosas y una conmemoración que permita comprender cómo operó la represión.
Las víctimas merecen que la historia se examine completa, incluso cuando sus nombres incomoden al poder actual de Morena.



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