Isaac Montoya Márquez bajo críticas tras desbordamiento del Río Hondo y Río de los Remedios en Naucalpan
- LUIS ROCHA / Noticias

- 12 may
- 2 min de lectura
✍️ EDITORIAL

Naucalpan enfrenta otra crisis
Apenas en marzo de 2026, Isaac Montoya Márquez, presidente municipal de Naucalpan, hablaba de supuestos avances en el proyecto integral para el rescate y saneamiento del Río Hondo.
Esto durante una reunión con el embajador de los Países Bajos, André Driessen, y representantes de la Comisión de la Unión Europea.
Dos meses después, la realidad golpeó con fuerza: el Río Hondo se desbordó en Naucalpan, junto con el Río de los Remedios, dejando a cientos de familias damnificadas.
Isaac Montoya Márquez y el contraste entre discurso y realidad
El problema para el gobierno de Isaac Montoya Márquez en Naucalpan es evidente: no basta con anunciar reuniones internacionales, proyectos de saneamiento o buenas intenciones si al llegar las lluvias, las colonias terminan bajo el agua.
Los desbordamientos registrados la tarde-noche del lunes 11 de mayo exhiben una falla grave de prevención, mantenimiento y atención urbana.
Colonias afectadas en Naucalpan
De acuerdo con el director del Organismo de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento, OAPAS Naucalpan, Gregorio Ramos Ramírez, las colonias afectadas fueron El Conde, Alce Blanco, Pastores y Echegaray.
Pero para los habitantes, el problema no es solo saber cuáles colonias se inundaron.
El reclamo central es por qué no se actuó antes.
Se desborda Río Hondo en Naucalpan
El desbordamiento del Río Hondo en Naucalpan deja una lectura política incómoda: el gobierno municipal presumió avances, pero la infraestructura y la prevención no respondieron cuando más se necesitaban.
Si el rescate del río era una prioridad, los resultados deberían verse en protección, limpieza, desazolve y reducción de riesgos, no en familias afectadas por inundaciones.
Naucalpan exige respuestas
La administración de Isaac Montoya Márquez tendrá que explicar qué acciones reales se realizaron antes de las lluvias, cuánto se ha invertido en prevención y por qué las zonas afectadas siguen siendo vulnerables.
Porque cuando un río se desborda, también se desborda la molestia ciudadana.
Y en Naucalpan, esa molestia ya no cabe en discursos.



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