Derechos de las audiencias: CIRT y Artículo 19 encienden alerta por iniciativa de Claudia Sheinbaum
- LUIS ROCHA / Noticias

- 29 jul
- 4 min de lectura
La iniciativa de Claudia Sheinbaum sobre los derechos de las audiencias encendió alertas, luego de que la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT) y Artículo 19 advirtieran al regular contenidos en radio y televisión.

Bajo el argumento de proteger a las audiencias, el gobierno federal abre una discusión delicada: quién decidirá qué información es verdadera, qué opinión está debidamente diferenciada y qué contenidos pueden ser sancionados.
De acuerdo con la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, los lineamientos están en consulta pública del 27 de julio al 21 de agosto de 2026 y buscan que personas televidentes y radioescuchas puedan ejercer sus derechos ante los medios de comunicación.
CIRT advierte defensa de la libertad de expresión
José Antonio García Herrera, presidente del Consejo Directivo de la CIRT, sostuvo en entrevista con José Cárdenas que la postura de la cámara será defender la libertad de expresión frente a los lineamientos de derechos de las audiencias en México.
Aunque reconoció que algunas observaciones de la industria fueron consideradas, el dirigente de la CIRT señaló que todavía existen aspectos que pueden mejorarse antes de la publicación definitiva de las reglas que regularán a los medios de comunicación.
La señal política es clara: la industria no está rechazando de entrada la protección de las audiencias, pero sí advierte que cualquier regulación debe evitar ambigüedades que terminen afectando la libertad editorial.
Artículo 19 ve riesgo de autocensura periodística
La crítica más fuerte vino de Artículo 19.
Leopoldo Maldonado, director de la organización, advirtió que los lineamientos pueden representar riesgos para la libertad de expresión si mantienen disposiciones vagas que permitan al gobierno imponer sanciones a contenidos periodísticos.
Según El Universal, Maldonado cuestionó que el proyecto abra la puerta a sanciones por conceptos como falta de información objetiva, falta de información veraz o por mezclar opinión con información, debido a que esos criterios podrían quedar sujetos a interpretación de una autoridad federal.
El punto más grave es la autocensura.
Si un medio sabe que puede ser sancionado con multas elevadas por la manera en que presenta una investigación, una crítica o una opinión, el efecto no necesariamente será una mejor información para las audiencias.
El efecto puede ser miedo.
Y cuando el periodismo trabaja con miedo, pierde la sociedad.
¿Quién decidirá qué es verdad o falso?
La pregunta central que coloca Artículo 19 es profundamente incómoda para el gobierno de Claudia Sheinbaum:
¿Quién decidirá qué es verdad y qué es falso en los contenidos periodísticos?
En una democracia, el gobierno no puede convertirse en árbitro de la verdad pública.
Puede existir derecho de réplica. Puede haber defensorías de audiencias. Puede haber códigos de ética. Puede haber mecanismos de autorregulación.
Pero cuando una autoridad federal tiene la posibilidad de revisar, interpretar y sancionar contenidos informativos, la línea entre protección de audiencias y control editorial se vuelve peligrosa.
Ahí está el riesgo.
No en reconocer derechos de las audiencias.
El riesgo está en que esos derechos sean utilizados como argumento para vigilar, presionar o castigar voces críticas.
Claudia Sheinbaum y el peligro de regular la crítica
El gobierno federal sostiene que los lineamientos buscan proteger a las audiencias y hacer efectivos derechos previstos en la ley.
En teoría, esos objetivos pueden sonar razonables. El problema está en la aplicación. Porque diferenciar información de opinión no siempre es una operación mecánica.
El periodismo de investigación, el análisis político, la entrevista, la crónica, la editorial y la cobertura de asuntos públicos suelen combinar hechos, contexto, interpretación y crítica.
Pretender que una autoridad decida cuándo una opinión está “fundada” o cuándo una información es “veraz” puede convertirse en una herramienta de presión contra medios incómodos.
Derechos de las audiencias sí; censura no
La defensa de los derechos de las audiencias no debe utilizarse como disfraz para debilitar la libertad de expresión.
Las audiencias tienen derecho a recibir información clara, plural, accesible y diferenciada.
También tienen derecho a medios con códigos de ética, defensores de audiencia y mecanismos para presentar quejas.
Pero esos derechos no deben convertirse en una vía para que el gobierno sancione contenidos críticos.
El equilibrio democrático debe ser claro: proteger a la audiencia sin someter al periodismo.
Regular obligaciones administrativas sin castigar líneas editoriales.
Fortalecer la transparencia sin abrir la puerta a la censura.
La crítica no puede quedar bajo vigilancia oficial
La administración de Claudia Sheinbaum debe entender que la libertad de expresión no se protege desde la sospecha permanente contra los medios.
Porque en un país donde el poder suele incomodarse frente a la crítica, cualquier facultad ambigua puede convertirse en instrumento de presión.
Artículo 19 lo advierte como riesgo de autocensura.
La CIRT lo plantea como defensa de la libertad de expresión.
Y el gobierno federal tiene la obligación democrática de escuchar esas alertas antes de convertir una buena causa —los derechos de las audiencias— en una mala señal para el periodismo mexicano.
La libertad de expresión también es un derecho de las audiencias
El gobierno de Claudia Sheinbaum puede insistir en que no busca censurar. Pero la confianza no se construye con declaraciones.
Los derechos de las audiencias no deben ser usados contra la libertad de expresión, porque la libertad de expresión también es un derecho de la audiencia.
Una sociedad no gana cuando el gobierno decide qué puede decirse.
Una sociedad gana cuando existen medios responsables, audiencias críticas y autoridades incapaces de castigar la incomodidad periodística.
La pregunta queda abierta:
¿Se protegerá realmente a las audiencias o se abrirá una nueva puerta para controlar a los medios?



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