¿Delfina Gómez Álvarez realmente vive en el Edomex? La gobernadora presume baja de 30% en delitos de alto impacto
- LUIS ROCHA / Noticias

- 30 jul
- 3 min de lectura
La gobernadora Delfina Gómez Álvarez presumió una reducción de 30 por ciento en delitos de alto impacto en el Estado de México durante el primer semestre de 2026. Esto según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

El dato puede sonar alentador. Pero también abre una pregunta incómoda:
¿Delfina Gómez Álvarez realmente vive en el Edomex donde todos los días millones de mexiquenses enfrentan violencia e inseguridad?
Porque una cosa es presentar porcentajes desde una mesa de seguridad. Y otra muy distinta es caminar por municipios donde la gente sigue padeciendo asaltos, extorsiones, homicidios, robo en transporte público, cobro de piso, desapariciones.
El gobierno presume cifras, la ciudadanía vive otra realidad
El Gobierno del Estado de México sostiene que los delitos de alto impacto bajaron 30 por ciento entre enero y junio de 2026, y que la reducción forma parte de la estrategia operativa evaluada en la Mesa de Paz encabezada por Delfina Gómez Álvarez.
Sin embargo, la seguridad pública no se mide con gráficas. Se mide en la calle. Se mide en los asaltos al transporte público. Se mide en las extorsiones a los comerciantes. Se mide cuando las familias lloran cuando un ser querido es secuestrado.
En el Estado de México, la desgracia se vive a cada minuto, a cada instante.
La contradicción de Delfina Gómez
La contradicción es evidente: mientras la gobernadora habla de reducción de delitos de alto impacto, municipios gobernados por Morena siguen apareciendo en el centro de la violencia, el desorden y el miedo ciudadano.
Toluca, Ecatepec, Nezahualcóyotl, Naucalpan, Tlalnepantla, Tultitlán, Cuautitlán México, Teoloyucan, ¿en serio los habitantes de esas alcaldías han visto la baja en delitos?
En estas zonas clave del Estado de México, la inseguridad no se vive como estadística, sino como rutina. Es el amanecer, el atardecer y el anochecer.
Por eso la pregunta no es menor: ¿de qué sirve presumir una baja de 30 por ciento si la población sigue sintiendo que vive desprotegida?
Bajar delitos no significa recuperar la paz
Una disminución estadística no puede ser tan importante dadas las condiciones. Tampoco equivale automáticamente a paz social.
El gobierno puede presumir que bajaron ciertos delitos. Puede citar al Secretariado Ejecutivo. Puede hablar de coordinación entre autoridades. Puede presentar operativos, Mesas de Paz y estrategias regionales.
La ciudadanía no sabe si bajaron 30% los delitos de alto impacto, cuando precisamente los delitos se ven en su casa desprotegida, en el asesinato que ocurrió en la esquina de su hogar, en el llanto de una familia sin encontrar a su ser querido.
La ciudadanía no se siente más segura con un comunicado de media cuartilla. La ciudadanía vive en colonias donde hay miedo, terror, incertidumbre.
El Edomex no necesita triunfalismo
Delfina Gómez Álvarez debería tener cuidado con el triunfalismo. Porque en seguridad, presumir demasiado pronto puede convertirse en insulto para las víctimas.
Cada homicidio. Cada desaparición. Cada asalto. Cada extorsión. Cada familia rota por la violencia. Todo eso contradice el discurso de éxito.
El Estado de México no necesita una gobernadora que administre cifras. Necesita una gobernadora que reconozca la profundidad del problema.
La pregunta incómoda
Cuando se pregunta “¿Delfina Gómez Álvarez vive en el Edomex?”, no se habla de su domicilio. Se habla de sensibilidad política.
Se habla de si la gobernadora realmente escucha lo que ocurre fuera de las mesas oficiales.
Se habla de si su gobierno entiende que la seguridad no puede presumirse mientras miles de ciudadanos siguen sintiéndose abandonados.
Porque vivir en el Edomex no es sólo gobernarlo desde Palacio. Vivir en el Edomex es conocer el miedo. Ese miedo que jamás conocerán los de la Mesa de paz.
Delfina Gómez tiene cifras; los mexiquenses tienen miedo
El problema no es que el gobierno informe una reducción. El problema es vender esa reducción como si el Estado de México hubiera dejado atrás la crisis.
El Edomex sigue siendo una entidad golpeada por delitos de alto impacto, violencia municipal, policías cuestionadas, gobiernos locales rebasados y una ciudadanía que muchas veces no denuncia porque no confía.
Ahí está el verdadero desafío para Delfina Gómez Álvarez. No basta con decir que bajaron los delitos. Debe lograr que también baje el miedo.
Mientras el miedo siga gobernando las calles, cualquier porcentaje será insuficiente.



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