Alejandra del Moral: el silencio de Claudia Sheinbaum frente al escándalo México-Cuba en AMEXCID

El caso Alejandra del Moral ya no sólo golpea a la titular de AMEXCID. También incomoda directamente al gobierno de Claudia Sheinbaum.

Los señalamientos publicados por Código Magenta sobre una presunta red de envíos de efectivo hacia Cuba no han recibido una explicación pública clara desde Palacio Nacional.
El silencio de Claudia Sheinbaum pesa. Pesa porque no se trata de una funcionaria menor. Pesa porque no se trata de una dependencia secundaria.
Pesa porque se señalan presuntos envíos de millones de dólares en efectivo hacia Cuba, supuestamente operados bajo el cargo de Alejandra Del Moral en la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID).
El señalamiento debe tratarse con precisión: no hay sentencia, no hay resolución oficial pública y no debe afirmarse culpabilidad. Por eso el gobierno federal tendría que aclarar. El silencio no protege. El silencio agranda.
Claudia Sheinbaum y el silencio frente a AMEXCID
La investigación de Código Magenta, firmada por Ramón Alberto Garza, asegura que Alejandra del Moral habría operado presuntos envíos de efectivo hacia Cuba.
También menciona supuestos vuelos privados entre Toluca y La Habana, dinero de origen no aclarado y una operación que según esa publicación, estaría siendo observada por fuentes de inteligencia nacionales y extranjeras.
Frente a un señalamiento de esa dimensión, el gobierno de Claudia Sheinbaum no puede limitarse a dejar que el tema se desgaste solo.
Si la investigación es falsa, que se aclare. Si no existen envíos, que se documente. Si AMEXCID no participa en ninguna operación de efectivo hacia Cuba, que lo diga la autoridad correspondiente.
México-Cuba: cooperación o zona de opacidad
La relación México-Cuba exige claridad, no sombras. La cooperación internacional puede ser legítima. La ayuda humanitaria puede ser necesaria.
Pero nada de eso justifica opacidad.
Menos todavía cuando una investigación periodística habla de efectivo, vuelos privados, recursos de origen no aclarado y supuestas entregas fuera de canales financieros ordinarios.
El gobierno federal no puede pedir confianza mientras evita explicaciones.
La confianza pública no se decreta.
Se construye con documentos, controles, datos y rendición de cuentas.
El silencio también comunica
Claudia Sheinbaum ha construido buena parte de su narrativa sobre honestidad, transparencia y combate a la corrupción.
Por eso este caso representa una prueba política.
No basta con repetir que no son iguales.
Cuando una funcionaria federal es señalada por una presunta operación internacional de efectivo, la respuesta institucional debe ser inmediata, clara y verificable.
En política, el silencio también comunica. Y en este caso comunica incomodidad.
No hay sentencia, pero sí obligación de responder
Alejandra del Moral tiene la obligación mayor de explicar lo publicado por Código Magenta.
Claudia Sheinbaum, como presidenta tiene la responsabilidad política de no dejar en el aire un escándalo que toca a una agencia del Estado mexicano.
El caso no debe convertirse en linchamiento. Pero tampoco debe quedar enterrado en silencio. Porque si el señalamiento es falso, la transparencia lo desmonta.
Y si hay algo que aclarar, el país merece saberlo.
El silencio no cierra el escándalo AMEXCID-México-Cuba. Lo vuelve más grande.



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